domingo, 13 de septiembre de 2009

Los peligros del exitismo

Marcelo Bielsa ha sabido sufrir los avatares del exitismo futbolero. Campeón en Newell's y Vélez, llegó a la Selección argentina como un técnico ganador, exitoso e innovador. Le costó encontrar los resultados pero luego encontró un equipo que alcanzó un altísimo nivel, y de esta manera se ganó la adhesión del público argentino. El Mundial 2002 dio vuelta la tortilla: Bielsa pasó a ser el eje de las críticas. Se convirtió en un perdedor, un completo inútil para la opinión pública. Pese a que recompuso en parte su imagen armando otro gran equipo, el fracaso en el Mundial quedó para siempre como una espina. El exitismo no perdona derrotas tan importantes.
Pero el exitismo también es un tanto olvidadizo. Bielsa agarró la Selección chilena en un contexto muy especial: Chile no sólo no clasificó a los últimos dos mundiales, sino que en la última década se convirtió repentinamente en uno de los seleccionados más débiles del continente sudamericano, al nivel de Bolivia o Perú, debajo incluso que Venezuela. A la llegada de Bielsa, Chile poseía también una generación joven y prometedora de jugadores, pero que no conformaban un equipo. Jugadores que además habían mostrado problemas de indisciplina. No era fácil la tarea, pero el DT armó un Chile sólido, ofensivo, agresivo, con una identidad definida, un estilo y una idea de juego convincentes. Un equipo que consiguió los resultados y ahora está cerca de clasificar a Sudáfrica.
Aquí es cuando hay que tomar los recaudos necesarios frente al exitismo. Chile adora a Bielsa como si fuera un Dios. Si luego las cosas salen mal ¿la tortilla volverá a darse vuelta? De este lado de la Cordillera, al éxito trasandino del Loco se suma el mal momento de la Selección argentina, que se encuentra en zona de repechaje. La figura de Bielsa vuelve a aparecer en contraste de la de Basile o Maradona. La opinión pública vuelve a poner a Marcelo en un pedestal, y en la silla eléctrica esta vez se encuentra nada menos que Diego Armando Maradona, el antes intocable ídolo argentino. El exitismo logra cosas como éstas.
Lo que no podemos dejar de mencionar es que en este caso los resultados en gran parte evidencian una realidad futbolística. Argentina no sabe a qué juega: acumula individualidades en la cancha sin una identidad, sin un compromiso de juego, sin una actitud colectiva definida. Mientras que Chile, con una materia prima de peor calidad, logra un producto mucho mejor: un equipo que juega a algo y que sale a atacar en todas las canchas. Porque el mérito de Bielsa no es solamente armar un equipo: en el mundo hay muchos equipos bien armados. Chile sale a atacar siempre y en esa actitud se rescata el espíritu primero de este deporte.

miércoles, 15 de octubre de 2008

Sin energías: momento de decir adiós

Si bien el blog ya estaba un poco muerto -como pueden comprobar al ver que la última nota había sido escrita en febrero- he decidido abandonar definitivamente el blog. Aviso entonces por este medio que no asociaré a más gente (cosa que ya vengo haciendo con las solicitudes recibidas en las últimas semanas) porque no me gusta el rumbo que tomó este proyecto ni en lo que se convirtió.
La idea era que se transformara en un espacio colectivo, de intercambio, de debate y de integración, pero se convirtió en un compilado de monólogos míos y un medio burocrático para sumar adeptos, como si fuera una juntada de firmas por una causa o un grupo de Facebook. Buscaba algo más interactivo.
Como alguna vez le pasó a Marcelo -y no es que quiera compararme- me quedé sin energías para llevar adelante este pequeño espacio. De cualquier manera, el blog sigue abierto, ya que si alguien quiere hacerse cargo y toma el compromiso, puede retomarlo. Al igual que Bielsa en el 2004, decido cerrar el ciclo en "el mejor momento", para que no haya sucias suspicacias. Me refiero a que la Selección de Chile acaba de ganarle 1-0 a la Argentina mostrando una gran superioridad mental, física y táctica, y seguramente el mundo fútbol ahora juzgue momentáneamente de forma positiva a Bielsa, hasta que vuelva a perder y vuelva a ser defenestrado, como ocurre con todos los protagonistas de este deporte.
La victoria no demuestra nada. Argentina ya fue superior a Chile y le ganó en Buenos Aires, hace un año. Tampoco eso demostraba nada. Simplemente espero que hayan disfrutado como yo de un buen espectáculo de fútbol, que al fin y al cabo es lo que buscamos -o al menos busco yo (no hablo por los demás)- cuando vemos fútbol a nivel de selecciones. Es una lástima que viendo lo que hacen otros equipos con jugadores de menor calidad Argentina no pueda hacer lo mismo con Messi, Agüero y compañía.
Adiós.

martes, 19 de febrero de 2008

Simeone, el aprendiz

El tiempo pasa, todos nos volvemos viejos y las consecuencias están a la vista. Los grandes técnicos, los maestros, transmiten a sus jugadores dirigidos sus conocimientos y esa pasión por la dirección técnica, cada uno con su estilo y su forma de trabajar característicos. Escuchamos hablar de la escuela de Osvaldo Zubeldía, quien tuvo como discípulo a Carlos Bilardo, y éste a su vez forjó su propia escuela. La escuela de Carlos Griguol, quien influyó en Héctor Cúper. Nadie duda de que Marcelo Bielsa ha dejado su huella en el fútbol argentino, ni siquiera sus más acérrimos detractores. Es conocida la pasión que tiene por su trabajo y seguramente muchos de sus dirigidos habrán sabido absorber esa pasión y sus conocimientos tácticos. Juan Manuel Llop y Gerardo Martino, hoy directores técnicos, formaron parte de aquel exitoso ciclo en el Newell's de Bielsa. Quienes lo tuvieron en la Selección declaran su admiración hacia el DT: Carlos Tévez, Javier Mascherano, Cristian González, Javier Zanetti, Juan Sebastián Verón, todos jugadores que quizá en un futuro sean directores técnicos.

El caso paradigmático parece ser el de Diego Simeone. El Cholo fue dirigido por el Loco en la Selección Argentina, entre 1999 y 2002. A lo largo de su carrera tuvo técnicos importantísimos a nivel mundial, pero declaró que, según él, Marcelo era el mejor de todos. Su admiración por Bielsa va más allá de las palabras: en la forma de trabajo podemos ver las influencias bielsistas.

Aquel exitoso Estudiantes campeón del Apertura alineaba un 4-4-2 pero tenía varias cosas de los equipos de Bielsa. La dinámica, el vértigo, la explosión, la vocación ofensiva, la utilización de las bandas. En el medio, dos volantes: uno para quitar y otro para organizar. Braña haciendo las veces de Simeone o Mascherano, y Verón cumpliendo la misma función que en la Selección. Sosa y Diego Galván, si bien no eran delanteros, tenían mucha llegada.

Luego del título, Simeone cambió el esquema. Muchas veces se decidió por la línea de tres, disponiendo también tres delanteros al mejor estilo Bielsa: dos extremos y un centrodelantero. Roberto Sensini, también un dirigido por el Loco, le dio continuidad al trabajo del Cholo.

En River, Diego Simeone ensayó un nuevo esquema, pero con la misma idea. Primero optó por el 3-3-3-1 y por ahora se decide por el 4-2-3-1. La diferencia es, además de la línea de cuatro en defensa, que hay doble volante de contención y que todavía le falta un organizador que meta la pausa o cumpla la función de enganche. Rosales, Buonanotte, Alexis Sánchez, Ortega o Falcao pueden cumplir la función de extremo. Da la sensación de que más allá de que Simeone quiere imprimirle a su River un espíritu ofensivo, todavía no logró un funcionamiento colectivo aceitado. Pero habrá que esperar un tiempo, nada se logra de la noche a la mañana.

viernes, 18 de enero de 2008

La campaña en la Selección argentina


En la siguiente nota repasaremos con números y estadísticas lo que fue la campaña de Marcelo Bielsa como director técnico de la Selección Mayor de Argentina. Esto quiere decir que no se tienen en cuenta los partidos correspondientes al Preolímpico 2004 y los Juegos Olímpicos 2004, ya que se trataban de torneos de selecciones Sub 23. Tampoco se tiene en cuenta el enfrentamiento ante Espanyol, en Barcelona, el 14/11/1999, por tratarse de un partido no oficial. Tampoco incluye el amistoso disputado ante Japón en medio de los Juegos Olímpicos, en 2004, ya que ese encuentro fue dirigido por su colaborador Claudio Vivas.

El debut del Loco al frente del Seleccionado fue el 03/02/1999, en Maracaibo, ante Venezuela, en un amistoso. Su último encuentro dirigido fue el 04/09/2004, en Lima, ante Perú, por las Eliminatorias. Comenzó con un triunfo y se retiró ganando también.

Dirigió entonces 68 partidos, acumulando 42 victorias, 16 empates y 10 derrotas, con un promedio de 2,09 puntos por partido y una efectividad del 69,6%. Su equipo convirtió 125 goles a favor (1,85 de promedio por partido) y 60 en contra (0,88 de promedio).

En el ciclo se registraron 9 goleadas a favor (siendo "goleada" toda diferencia igual o mayor que tres goles), siendo la máxima la propinada a Ecuador en la Copa América de 2004, por 6-1. Sufrió una sola goleada en contra, 0-3 frente a Colombia en la Copa América de 1999.

Como local, es decir, en territorio argentino, cosechó 12 triunfos y 5 empates, en 17 partidos jugados, con 34 goles a favor y 9 en contra. La efectividad es enorme: 80,4%. Lo increíble es que le fue mejor de visitante que en canchas neutrales. De visita, acumuló 18 victorias, 7 empates y 5 derrotas, 54 goles a favor, 28 en contra y una efectividad del 67,8%. En lugares neutrales, la campaña es la siguiente: 12 triunfos, 4 empates y 5 derrotas, 37 goles a favor, 23 en contra y 63,5% de efectividad.

Si tenemos en cuenta el rendimiento de la Selección en los diferentes años, tenemos que el 2000 fue el mejor de la era Bielsa. En ese año disputó 12 encuentros, con 9 victorias, 2 empates y una derrota: efectividad del 80,6%. En orden decreciente, la efectividad en cada año fue la siguiente: 77,8% en 2001 (9 partidos), 76,9% en 2003 (13 partidos), 66,7% en 2004 (13 partidos), 57,1% en 1999 (14 partidos) y en 2002 (7 partidos).

La mayor cantidad de victorias consecutivas en el ciclo fue entre 2000 y 2001: seis. Venció a Perú en Lima, Uruguay en River, Chile en Santiago, México en Los Ángeles, Italia en Roma y Venezuela en River. Estuvo 18 partidos invicto entre 2000 y 2002. Luego de perder ante Brasil por las Eliminatorias por 3-1 en San Pablo el 26/7, recién cayó nuevamente en el Mundial 2002, 1-0 frente a Inlgaterra, el 07/06. Fueron casi dos años de invicto.

Está claro que de haber contabilizado la campaña en el Sub 23 los números serían aun mejores, teniendo en cuenta que Argentina fue campeón tanto en el Preolímpico como en Atenas.

Además, es necesario hacer otra aclaración: estos números no intentan demostrar nada. El fútbol no se explica por números. Tampoco los resultados lo son son todo, pero sin embargo, solamente de ellos podemos hacer estadísticas porque son cuantificables. Encasillar y categorizar el fútbol de esta forma parecería a simple vista algo contrario a lo que pretendemos con este blog, que es justamente mirar más allá del resultado. La idea de esta nota es aportar datos que a algunos quizá les resulten interesantes, curiosos. Si quieren sacar conclusiones, sáquenlas. El autor de esta nota se abstiene.

viernes, 21 de diciembre de 2007

El proyecto



El proyecto de Marcelo Bielsa al frente del seleccionado de Chile ya está en pie. Hasta ahora ha disputado cuatro partidos por Eliminatorias y los resultados no han sido del todo satisfactorios: derrota en Argentina, victoria ante Perú en Chile, empate en Uruguay y caída por goleada frente a Paraguay como local. Cuatro puntos en cuatro partidos.
El resultadismo de parte del público chileno se hizo evidente. La derrota frente al conjunto de Basile estaba en los planes y no hubo reproches: la diferencia de jerarquías existe. Luego el buen triunfo ante los peruanos provocó la gran ilusión, como así también la buena actuación en Uruguay, aunque no pudo darse lo que hubiera sido un histórico triunfo. Sin embargo, una dura caída ante el puntero de las Eliminatorias, el sorprendente Paraguay del argentino Martino, culiminó con una despedida de silbidos.
En los pocos partidos, algo comenzó a verse de lo que, suponemos, quiere Bielsa en su equipo. Dispuso su esquema habitual, el 3-3-1-3, con Matías Fernández como enganche e intentando atacar por las puntas. Está claro que todavía se trata de intenciones, y que falta aceitar el funcionamiento para no crear descompensaciones defensivas, y agregarle potencia y definición al ataque (ante Paraguay sufrió la falta de oportunismo). Recordemos el trabajo del Loco en la Selección Argentina. Llegó en 1998, luego del Mundial de Francia, pero recién encontró el equipo en el 2000. Pasaron varios meses para llegar a los resultados y al juego óptimo. Algo parecido ocurrió en su segundo ciclo: recién a mediados de 2004 encontró la fórmula.
La desesperación por conseguir resultados rápidos no será un buen amigo del Loco en su gestión. No existen las fórmulas mágicas para convertir una selección que estuvo muy lejos de participar en los últimos dos mundiales y que viene de escándalos y problemas de disciplina en un equipo competitivo a nivel continental.

jueves, 11 de octubre de 2007

Moderación

No dejemos que nos confundan, no adoptemos las mismas cosas que antes criticábamos, no olvidemos las enseñanzas que Bielsa nos ha dejado.
Estamos a días de un partido realmente muy extraño, porque el Loco va a estar en el banco de enfrente. Como siempre, los medios de comunicación hacen sus conjeturas, tiran sus polémicas, ven la fogata y le tiran leña. Les preguntan a los hinchas cómo recibirá el público local al ex entrenador de la Selección. Les preguntan a los jugadores qué significa enfrentar a Bielsa. Le preguntan a Basile qué opina de él.
Hasta ahora, las repuestas han sido bastante favorables hacia Marcelo. Los jugadores que fueron dirigidos por el entrenador, como Zanetti, Heinze y Tévez, llenaron de elogios al Loco. Incluso Saviola y Riquelme, cuyas no convocatorias al Mundial 2002 fueron ejes de las polémicas alimentadas por los lobbyperiodistas, hablaron bien del hoy director técnico de Chile. Es claro que, contadas excepciones, Bielsa ha dejado una imagen muy positiva en sus dirigidos. Tévez fue determinante: "El mejor entrenador que tuve". Y eso que también tuvo a Bianchi, Pekerman, Ferguson.
Basile comentó que si bien no es amigo de Bielsa, le tiene un gran respeto y siempre lo apoyó mientras estuvo en su cargo en el Seleccionado.

Para muchos, éste es un partido que define muchas cosas, un duelo que puede sentenciar definitivamente las discusiones de café. Los más acérrimos antibielsistas ven la oportunidad de demostrar la inutilidad de las ideas bielsistas. Por el otro lado, algunos de los que defienden al Loco quieren ver cómo Chile vence a la Argentina para sentirse los ganadores de una eterna discusión.
Amigos, no nos dejemos llevar. Muchos nos quieren hacer creer que un partido, 90 minutos, lo valen todo. La verdad (no existe La verdad) no se va a dilucidar el sábado. Debemos moderarnos, tanto en el éxito como en la derrota. Ni un triunfo demostrará que Bielsa es el mejor, ni una caída que es el peor. Si consideramos que el Loco es el mejor de todos, es por lo que hizo hasta ahora, en más de 15 años de trabajo. No nos convirtamos en ellos, los mediocres resultadistas, los aduladores temporarios, los vampiros chupasangre. Este ciclo en Chile recién comienza: dirigió tan sólo dos partidos amistosos. Argentina, aunque Basile tuvo un año más de trabajo, también es un equipo en formación. No nos olvidemos que es el primer partido de las Eliminatorias. No nos apresuremos en los análisis y en los balances. No es lo que un buen bielsistas haría.

martes, 9 de octubre de 2007

¿Cómo lo recibirán?

A cuatro días del debut de Marcelo Bielsa como DT de la Selección chilena en las Eliminatorias Sudamericanas para el Mundial 2010, nos preguntamos algunas cosas. Una de las incógnitas acerca del espectáculo deportivo que brindarán Argentina y Chile en Buenos Aires es cómo recibirán los hinchas locales al Loco, quien fue director técnico del Seleccionado desde fines de 1998 hasta mediados de 2004.
Es la realidad que Marcelo dejó más detractores que seguidores en su paso por el banco albiceleste, más que nada debido al fracaso en el Mundial 2002. Claro que muchos de los que después lo criticaron encarnizadamente eran los que en el Monumental gritaban "que de la mano del Loco Bielsa todos la vuelta vamos a dar", maravillados por las actuaciones del equipo y totalmente ilusionados. No hay duda de que para fracasar hay que ilusionar primero.
Sin embargo, más allá de los pocos fieles seguidores y de los tantos duros defenestradores, hay muchos que no concuerdan con las ideas tácticas y futbolísticas de Bielsa pero lo respetan por su honestidad y su trabajo. La incertidumbre a días del gran partido pasa por qué dirá el estadio cuando Marcelo salga del vestuario, se siente en el banco visitante o se levante para dar alguna indicación.
En una encuesta realizada por Olé digital la mayoría predice que lo van a ignorar (un 43 por ciento), hasta el momento (la encuesta sigue abierta). La pregunta no debería ser "¿Cómo lo van a recibir?" como plantea Olé sino "¿Cómo lo recibirías?" que a mi criterio sería más jugosa.
Todo se verá en la cancha. Lamentablemente no concurriré al partido, pero hay algunos miembros con ganas de ir, así que si quieren manden mails o posteen en Comentarios, y trataré de reunir a quienes quieran ir juntos.